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| Hidrógeno y Celdas de Combustible |
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Dr. Omar Solorza Feria |
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Depto. Química, CINVESTAV-IPN., A. Postal 14-740 |
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07360 México, D.F. |
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E-mail:
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Solorza Feria Omar |
Los daños a la salud y al medio ambiente se acentúan día a día en la ciudad de México y esta se debe a la contaminación atmosférica, por la generación de energía en los procesos industriales de transformación y en el autotransporte
principalmente, Pocas personas reflexionan de cual es la fuente del suministro de nuestra energía eléctrica, a menos que este suministro de energía se vea interrumpido. El encender un foco en nuestro hogar o el conectar una computadora portátil o un proyector multimedia, es la etapa final de una serie de eventos que incluye la extracción del combustible fósil, petróleo o gas natural, el transportar el combustible crudo a alguna refinería para transformarlo en diferentes compuestos químicos, del cual una parte será transportado a las plantas generadoras de electricidad, donde la energía química del combustible será transformado a energía térmica; esta a energía mecánica y finalmente a energía eléctrica.
| Petróleo,
Industria, Transporte, |
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La electricidad es transportada por cables conductores hasta nuestros hogares o nuestra oficina, siendo nosotros los consumidores finales que la utilizamos para nuestra iluminación,
es decir donde la energía eléctrica es transformada en energía luminosa. La energía eléctrica en la mayoría de los casos no se puede almacenar, o se utiliza en el instante o se pierde. Requerimos de un sistema de respaldo eléctrico para mantenernos activos en nuestro quehacer cotidiano. El hidrógeno es la energía química renovable que podemos almacenar y transformar a energía eléctrica dónde y cuándo sea necesario. El hidrógeno posee el potencial para convertirse en un componente clave de los sistemas energéticos sostenibles y renovables del futuro. Con la expectativa de que el hidrógeno y las pilas de combustible puedan jugar un papel importante en la economía de la energía global, muchos gobiernos han asignado fondos para investigación, desarrollo y demostración del hidrógeno. Han creado programas y condiciones probables para soportar su utilización en la generación de energía en pilas
o celdas de combustible, para ser utilizado como sistemas de respaldo en dispositivos electrónicos de transmisión, recepción y proyección de datos e
imágenes.
Todos los seres humanos que habitamos este planeta, tenemos
derecho a una buena calidad de vida, que sea apta para el desarrollo humano y
para que las actividades económicas, comerciales y productivas nos sean
satisfactorias. Esta situación se puede lograr manteniendo un equilibrio entre
la producción y el consumo de nuestras diferentes fuentes de energía. El ser
humano, en el curso de su historia ha utilizado sucesivamente diferentes
recursos energéticos. Al principio, y durante milenios, la energía solar fue la
única fuente de energía disponible. Con el descubrimiento del fuego, la fuente
de energía en forma de calor fue cubierta por la combustión de la madera. Los seres humanos para obtener
energía mecánica, recurrían a su propia fuerza muscular y a la de los animales
que domesticaban. En el siglo XVIII la madera fue remplazada progresivamente por
el carbón que se impuso inicialmente como una fuente de energía térmica y
posteriormente como una fuente de energía mecánica al inventarse la máquina de
vapor. El carbón hizo posible la revolución industrial, su producción fue en
aumento a lo largo del mismo siglo XIX, superando los mil millones de toneladas
a inicios del siglo XX, situación por la cual el siglo XIX es considerado como
el siglo de la máquina de vapor. El impulso en la extracción del petróleo se
inició a principios del siglo XX. Una vez conocidas las condiciones de su
utilización con los medios adecuados, sus evidentes ventajas respecto al carbón
(mayor valor energético a peso igual, transporte y almacenamiento mucho más
fáciles), dieron lugar a un crecimiento en su exploración y explotación. La
transformación hacia la era de los combustibles fósiles ocurrió más rápido que
cualquier otro cambio de fuente de energía en la historia de la humanidad; el
siglo XX es considerado como el siglo de las máquinas de combustión interna.
Hasta inicios del 2005 había alrededor de 520 millones de vehículos circulando
en el mundo, 11 mil aviones comerciales de gran tamaño, 28 mil barcos y 1.2
millones de barcos de pesca, todos impulsados con derivados del petróleo. Con la
generación de energía a partir de la quema de los combustibles fósiles, estamos
heredando un planeta en situaciones catastróficas debido a la contaminación del
aire, de los ríos, de los suelos, con un calentamiento global del planeta que ha
traído como consecuencia sequías, huracanes e inundaciones en lugares
impredecibles. Por cada átomo de carbono que extraemos del subsuelo y
transformamos en su etapa final en energía, emitimos a la atmósfera una molécula
de dióxido de carbono.
Debemos reemplazar la quema de compuestos conteniendo
carbono por un combustible limpio, generado de fuentes de energías renovables
como la solar, eólica, hidroeléctrica, biomasa, de mareas, o de no renovables
como la energía nuclear donde no se emiten gases contaminates a la atmósfera y
cuyos desechos se confinan en sitios seguros. El hidrógeno puede ser considerado
como una forma de almacenar las energías renovables, y ser generado en cualquier
parte del planeta con los recursos disponibles y utilizado como un combustible
en el hogar o en el transporte. El hidrógeno es la energía química renovable que
podemos almacenar y transformar a energía eléctrica dónde y cuándo sea
necesario. El hidrógeno posee el potencial para convertirse en un componente
clave de los sistemas energéticos sostenibles y renovables del futuro. Los
beneficios del hidrógeno lo convierten en un transportador de energía con
amplias aplicaciones energéticas. La tendencia en este siglo XXI es la
integración de una generación distribuida donde las empresas y las comunidades
sean generadores y consumidores de su propio hidrógeno y su propia energía
eléctrica, obtenida de la utilización del hidrógeno
en las celdas de combustible.
Energía Eólitica
 |
| Energía a Hidrógeno |

Celda de Combustible a Hidrógeno |

Aplicación de celda a Hidrógeno |
Energía Solar
 |
La era de los
combustibles fósiles
Por mucho tiempo se pensó
que el suministro de petróleo sería seguro e ilimitado. Sin embargo,
existieron acontecimientos que transformaron ese suministro seguro de petróleo
barato en un suministro inseguro de petróleo caro.
La formación de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo, OPEP,
por parte de los gobiernos de los principales países productores de petróleo y
la adquisición en propiedad de los campos petrolíferos de la mayoría de los
gobiernos de sus propios países. En la actualidad el petróleo ya escasea y
deja de ser un combustible barato en los mercados mundiales. Conforme pasa el
tiempo existen más geólogos especialistas que aseguran que la crisis petrolera
se vislumbra en un futuro cercano, a no más de diez años. Algunos gobiernos de
países desarrollados han considerado al hidrógeno como el combustible para
impulsar sus políticas publicas, respondiendo a los cambios climáticos y a la
incertidumbre sobre la seguridad energética asociados al precio y suministro de
sus combustibles a largo plazo. Los combustibles fósiles cubren más del 85% de
las necesidades energéticas mundiales: cerca del 40% corresponden al petróleo,
el 22% al carbón y el 23% al gas natural. La energía nuclear y la hidroeléctrica
aportan un 7% cada una, mientras que las energías renovables solar y eólica, así
como la madera y residuos sólidos, representan alrededor del 1%. La producción
de energía a partir de la quema de los combustibles fósiles, producen
importantes emisiones de gases contaminantes con la
consecuente destrucción de la capa de ozono, el aumento de las temperaturas de
la tierra, el deshielo de los casquetes polares, la lluvia ácida, etc.
Los
recursos fósiles son finitos y su extinción puede estar más cercana de lo que
nos imaginamos. La era del petróleo está
terminando, y no es por falta de petróleo, de igual manera que la edad de piedra
concluyó y no fue precisamente por falta de piedras. A la vista de las reservas
disponibles y a las proyecciones, parece evidente que en el futuro harán falta
fuentes alternas de energía si se tienen en cuenta las enormes necesidades
de energía de países altamente poblados e industrializados. Se requiere de un
nuevo régimen de energía cuya naturaleza y características difieran de los
hidrocarburos. Las características que debe cumplir una nueva fuente de energía
son: limpia, disponible y utilizable con alta eficiencia.
Hemos provocado una descarbonización de nuestras
fuentes de energía, es así como se conoce al cambio en la relación de átomos
carbono-hidrógeno, que se ha ido modificando conforme se ha pasado de una fuente
de energía a otra. De mayor a menor relación carbón-hidrógeno se encuentra la
madera; carbón; petróleo; gas natural e hidrógeno. La descarbonización no
significa solo la eliminación de átomos de carbono sino también la desmaterialización de la energía, se ha pasado de combustibles sólidos (madera y
carbón) a combustibles líquidos (gasolina, diesel, etc.) y finalmente a
combustibles gaseosos (metano, butano, etc.). En base a lo anterior, todo apunta
a que un nuevo sistema energético esta iniciando: La era del hidrógeno como
portador energético y combustible limpio y amigable con el medio ambiente.
Conociendo al
hidrógeno
El hidrógeno es el elemento más ligero de la naturaleza y el más abundante en el
universo. Se considera que constituye el 75% de la masa del universo y forma el
90% de sus moléculas. El científico británico Herry Cavendish lo descubrió
y en 1766 describió algunas de las cualidades del
“aire inflamable”, a quien el químico francés Antoine Laurent Lavoisier le dió
el nombre de hidrógeno en 1785. No existe en la tierra en forma natural sino
combinado, por lo que para disponer de él, se requiere producirlo en ciertos
procesos.
|
Propiedades
básicas del hidrógeno |
| |
| Gas incoloro, sin olor ni sabor |
|
|
| Densidad energética |
|
120 kJ/g |
| Masa molecular |
|
2.016 |
| Punto de ebullición |
|
-252.7 ºC |
| Lim. Inflamabilidad en aire
|
|
4 - 75 % |
| Punto de fusión |
|
-259.2 ºC |
| Densidad |
|
0.089 g/cm3 |
| Temperatura crítica
|
|
-239.9 ºC |
| Temperatura de autoignición |
|
580 ºC |
| Presión crítica |
|
12.8 atm |
 |
El hidrógeno tiene el más alto contenido energético de todos los combustibles
(120 kJ/g) siendo alta comparada con los 45.26 kJ/g de la gasolina y los 50.19
kJ/g del gas natural. Arde con llama casi invisible a la luz del día. Cerca del
10% del cuerpo humano consiste de hidrógeno. Después del Helio es el gas más
difícil de licuar. Se encuentra también en la materia orgánica, en el gas
natural, el petróleo y el carbón, de forma tal que al hidrógeno se le requiere
invertir una cantidad de energía para producirlo a partir de ciertos procesos
químicos o bioquímicos.
Producción y
almacenamiento del hidrógeno
Anualmente se producen alrededor de 45 millones de toneladas de hidrógeno a
nivel mundial, con lo que se satisface del orden del 1% de la demanda
energética
global y su utilización es principalmente en la industria manufacturera de
productos químicos pero que ya esta siendo utilizado en vehículos de
transportación terrestre, aéreo y marítimo, además de su utilización en
quemadores y motores de combustión interna conocidos como vehículos con emisión
de contaminantes cero. Alrededor del 80% de la producción de hidrógeno es
mediante la Reformación Catalítica de Hidrocarburos, siendo este método de
obtención el más económico y rentable. La metodología seguida para la obtención
de hidrógeno por este proceso se resume en pocas líneas como una reacción del
hidrocarburo con vapor de agua en presencia de un catalizador a alta
temperatura, obteniéndose como resultado final una mezcla de hidrógeno y dióxido
de carbono. El tratamiento o secuestración del dióxido de carbono es una
tecnología avanzada pero todavía con problemas por resolver. Una mínima parte de
hidrógeno, menos del 4%, se produce a nivel mundial por electrólisis del agua.
La electrólisis es un proceso electroquímico conocido desde hace más de cien
años donde se produce hidrógeno con la más alta pureza. Esta tecnología consiste
en aplicar una corriente directa entre dos electrodos donde el hidrógeno se
libera en el electrodo negativo (cátodo) y el oxígeno en el electrodo positivo
(ánodo). Este proceso no está muy extendido debido a su costo relativamente alto
para la obtención de hidrógeno. Es importante destacar que la electrólisis no es costeable
por el alto costo
de la electricidad, ya que muchos piensan que
es debido a la baja eficiencia de los electrolizadores, los cuales alcanzan
eficiencias energéticas superiores al 80%, indicativo de la selectividad y
pureza del hidrógeno producido. Otras fuentes de obtención de hidrógeno son los
procesos termoquímicos de alta temperatura, de conversión térmica o biológica de
la biomasa, organismos biológicos, la electrólisis en la industria cloro-alcali,
la fotoelectrólisis y la disociación térmica del agua. Una de las espectativas
en la generación de hidrógeno es a partir de la electrólisis del agua utilizando
energías alternativas como la energía nuclear y las energías renovables como la
energía solar y la del viento, de regiones con alta insolación y con períodos
prolongados de viento como en La Venta y Unión Hidalgo, ambos en el Istmo de Tehuantepec. La producción de hidrógeno
a partir de las energías renovables permitirá almacenar esta energía como
energía química para posteriormente transformarla en electricidad cuándo y dónde
sea necesario, sin producir ninguna emisión de contaminates a la atmósfera.
El utilizar al hidrógeno como un portador de energía se requiere que éste sea
almacenado y transportado. La tecnología del almacenamiento del hidrógeno es
evaluado en sistemas estacionarios y móviles. Actualmente el hidrógeno se
almacena en forma gaseoso, comprimido dentro de contenedores a alta presión y en
forma líquida en carros cisterna, en forma de hidruros metálicos almacenado por
períodos de algunos meses, en sistemas con base en carbón y como hidruros químicos.
Debido a su baja densidad y adsorción sobre metales, el almacenamiento de
hidrógeno es un problema aún no resuelto en gran escala y diferentes tecnologías
de almacenamiento se encuentran en desarrollo. En el mercado de los gases
industriales, el hidrógeno se comercializa en cilindros de diferentes
capacidades y con diferentes purezas, pudiendo ser de grado industrial ó de alta
pureza.
Aplicaciones del
hidrógeno
El hidrógeno tiene aplicaciones principalmente industriales, para la producción
de amoniaco, hidrogenación de aceites orgánicos comestibles y mantecas, síntesis
de sorbitol, alcoholes, fibras sintéticas, etc. Se utiliza también en la
industria llantera y electrónica, en la elaboración de cosméticos y en el
hidrotratamiento de crudos pesados. Su utilización es importante en la
fabricación de vidrio y acero, como gas en la elevación de globos
meteorológicos, así como para la elaboración de herramientas de corte a alta
velocidad y en el transporte terrestre, aéreo y marítimo.
El hidrógeno como combustible puede usarse mediante su uso directo en un motor
de combustión interna, una estufa, etc. o utilizarse en forma eficiente en una
celda de combustible. Esta última opción es la que más llama la atención para
una aplicación masiva del hidrógeno, debido a que las celdas de combustible
ofrecen limpieza, versatilidad, capacidad modular y altas eficiencias en la
transformación de la energía química del hidrógeno en energía eléctrica. La NASA
inicio el desarrollo de las celdas de combustibles con aplicaciones para
producir electricidad durante vuelos espaciales. A partir de los años ochenta,
varios países como Estados Unidos, Canadá, Japón y otros de la Unión Europea
impulsaron la investigación y el desarrollo de esta tecnología y como resultado,
actualmente cientos de compañías por todo el mundo están comercializando las
celdas de combustible, tanto en estaciones fijas como portátiles.
La tecnología de las celdas de combustible ya está desarrollada y estos
dispositivos convierten la energía química de un combustible en energía
eléctrica. Existe una clasificación, la cual se muestra en la Tabla 1, de las
celdas de combustible que usan diferentes oxidantes, electrolitos,
electrocatalizadores, etc., pero el interés en el transporte está enfocado a la
celda de combustible con membrana polimérica, que utiliza como combustible el
hidrógeno, como oxidante el oxígeno del aire y como electrolito una membrana con
conducción protónica. Una celda de combustible con membrana polimérica funciona
en forma inversa a una celda de electrólisis. Simultáneamente a las reacciones
electroquímicas para producir energía eléctrica se libera una gran cantidad de
energía en forma de calor. Un vehículo con celda de combustible funcionando con
hidrógeno tiene casi el doble de eficiencia que uno de combustión interna a base
de gasolina. Debido a su gran potencial comercial existe, una impresionante lista de
compañías automotrices que construyen vehículos a base de hidrógeno o de otro
combustible como el metanol. Pero aún no se han resuelto todas las barreras
técnicas en la ingeniería práctica del uso de las celdas de combustible, tanto
estacionarias como vehiculares. Hay todavía obstáculos técnicos y económicos que
deben ser superados como son la disminución de la cantidad de catalizadores base
platino con alto desempeño utilizados como electrodos y la fabricación de
membranas estables a altas temperaturas, además del desarrollo de una tecnología
segura y efectiva.
Existe una diversificación en las tecnologías sustentables en particular en el
sector transporte. Los gobiernos pertenecientes a la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, han intensificado sus esfuerzos en
investigación y desarrollo en hidrógeno y celdas de combustible. Se están
impulsando iniciativas con inversiones en Investigación y Desarrollo (I&D), de
alrededor de mil millones de dólares por año, los cuales se encuentran
distribuidas en tres áreas de la OCDE, Asia-Pacifico, Europa y América del
Norte. Las celdas de combustible absorben más de la mitad de la inversión global
y la diferencia se invierte en tecnologías para producir, almacenar, transportar
y usar el hidrógeno, inclusive usado como combustible con aplicaciones
diferentes a las celdas de combustible como son las máquinas de combustión
interna y en turbinas a gas.
La Economía del Hidrógeno o Sistema Económico del Hidrógeno es un término
utilizado con el fin de describir un panorama diferente donde los problemas de
contaminación sean resueltos y nuestras necesidades energéticas sean cubiertas
en forma permanente y segura, sin dañar el ambiente. El sistema económico del
hidrógeno es la visión que se tiene de la diversidad sobre la producción,
almacenamiento, distribución y usos del hidrógeno como un portador energético. A
través de proyectos de cooperación internacional existen grupos que trabajan en
hidrógeno coordinados ya sea por la Agencia Internacional de Energía, IEA, la
Asociación Internacional de la Economía del Hidrógeno, IPHE, además de la
Partnership for Advancing the Transition to Hydrogen, PATH, del cual la Sociedad
Mexicana del Hidrógeno, SMH, forma parte; existen también Plataformas
Tecnológicas o por acuerdos bilaterales.
Con la expectativa de que el hidrógeno y las celdas de combustible puedan jugar
un papel importante en la economía de la energía global, muchos gobiernos han
asignado fondos para investigación, desarrollo y demostración del hidrógeno y
han creado programas y condiciones probables para soportar su utilización en la
generación de energía. México como país debe considerar prioritario y
estratégico su desarrollo energético, además de tomar en cuenta que cada peso
que invierte en investigación y desarrollo es un peso que se invierte en empleo
y crecimiento, y por lo tanto, en su futuro.
Conclusiones
Con el fin de mantener un
medio ambiente sustentable debemos ser visionarios y plantearnos objetivos a
largo plazo, considerando al hidrógeno como un combustible estratégico para la
generación de energía de forma limpia y sustentable. Queremos empezar a
plantearnos a donde vamos a llegar como país en 20 o 30 años a partir de ahora
cuando los hidrocarburos se están acabando, pero llegar a tiempo y de manera
eficiente en términos energéticos. Nos encontramos en la era de la Revolución
del Hidrógeno, donde ya existen perspectivas en la generación, almacenamiento,
distribución, proyectos demostrativos y aplicaciones del más sencillo de todos
los elementos químicos. El hidrógeno, es el portador energético del siglo XXI y el
dominio y liderazgo de la generación distribuida corresponderá a la utilización
del hidrógeno en las celdas de combustible.
Referencias
| 1. |
|
P. Hoffmann,
Tomorrow´s Energy: Hydrogen,
fuel cells and the prospects for the cleaner planet, (The MIT Press,
Cambridge, 2002). |
| 2. |
|
J. Rifkin, The Hydrogen Economy, (Tarcher Putnam, New York, 2002) |
| 3. |
|
S. Thomas, M. Zalbowitz, Fuel Cells: Green Power, Los Alamos
National Laboratory, The 3M Foundation, Reporte LA-UR-99-3231(1999). Veáse
http://www.lanl.gov/energy |
| 4. |
|
Hydrogen & Fuel Cells, Review of National R&D programs, International
Energy Agency, OECD/IEA, 2004. |
| 5. |
|
A. Rodríguez, E. Torres, O. Solorza-Feria.
Solar - Hydrogen - Fuel Cell Prototype. J. Mex . Chem.
Soc., 51 (2007) 55. |
| 6. |
|
Véase el Boletín de la Sociedad Mexicana del Hidrógeno. Disponible
en
http://www.smh.org.mx
|
Tabla 1. Clasificación y
características principales de los diferentes tipos de celdas de combustible.
|
Tipo de celda de combustible |
Electrolito |
Temp. (ºC) |
Reacciones electroquímicas |
Aplicaciones |
Ventajas |
Desventajas |
|
Membrana de
intercambio protónico (CCMIP) |
Polímeros sólidos
ácidos |
60 a 100 |
| ánodo |
|
H2 →2H+ +
2e- |
| Cátodo |
|
1/2O2+2H++2e-→H2O
|
| Global: |
|
H2 +
1/2O2 →H2O
|
|
Aplicaciones
portátiles |
-Disminución de
volumen
-Baja temperatura
|
-Uso Pt
-Sensibilidad a
impurezas del combustible |
Alcalina
(CCA) |
Solución acuosa KOH |
90 a 250 |
| ánodo |
|
H2+2(OH)-→2H2O+2e- |
| Cátodo |
|
1/2O2+H2O+2e-→2(OH)- |
| Global: |
|
H2 +
1/2O2 →H2O |
|
Naves espaciales |
Reacción catódica
rápida |
-Muy baja tolerancia
al CO2 de
los reactantes |
Metanol ó Etanol
directo |
Polímeros sólidos
ácidos |
60 a 100 |
| ánodo |
|
ROH+H2O→CO2 +6H+ +6e- |
| Cátodo |
|
6H++1/2O2+6e-→3H2O |
| Global: |
|
ROH+1/2O2→CO2+2H2O |
|
Aplicaciones
portátiles |
-Fácil
almacena-miento |
-Uso Pt
-Baja potencia
-permeabilidad de la
membrana |
|
Bioceldas |
Polímeros sólidos
ácidos |
20 a 25 |
| ánodo |
|
enzimare→
enzimaox +
ne- |
| Cátodo |
|
nH++n
O2+ ne-→H2O |
| Global: |
|
enzima+nO2→nCO2+nH2O |
|
Estaciones fijas |
-Uso energía
renovable |
-Uso Pt
-Baja potencia
-Control de
condiciones |
|
ácido fosfórico
(CCAF) |
ácido fosfórico |
175 a 200 |
| ánodo |
|
H2 →2H+ +
2e- |
| Cátodo |
|
1/2O2+2H++2e-→H2O |
| Global: |
|
H2 +
1/2O2 →
H2O |
|
Estaciones fijas, de
media capacidad |
-Hasta 85% de
eficiencia
-H2 impuro
|
-Uso Pt
-Baja corriente
-Peso y tamaño
grandes |
Carbonato fundido
(CCCF) |
Solución líquida de
Li, Na |
600 a 750 |
| ánodo |
|
H2+CO32-→H2O+CO2+2e- |
| Cátodo |
|
1/2O2+CO2+2e-→CO32- |
| Global: |
|
H2+1/2O2+CO2→H2O+CO2 |
|
Estaciones fijas a
gran escala |
-Alta eficiencia
-Variedad de
combustibles |
-Alta corrosión,
componentes para alta temperatura |
óxido sólido
(CCOS) |
óxidos refracta-
rios, |
1000 |
| ánodo |
|
H2+O2-→H2O+2e- |
| Cátodo |
|
1/2O2 + 2e-→O2- |
| Global: |
|
H2 +
1/2O2 →
H2O |
|
Estaciones fijas a
gran escala |
-Alta eficiencia
-Baja corrosión
-Variedad de
combustibles |
-Componentes
especiales de fabricación por alta temperatura |
|
|